Toman posesión de sus cargos integrantes de la Comisión Electoral Nacional
Por Alina M. Lotti / Trabajadores_ Fotos: Abel Padrón Padilla / ACN_

Los 17 integrantes de la Comisión Electoral Nacional (CEN) firmaron hoy el acta de posesión de sus cargos y el juramento durante una ceremonia solemne efectuada en el salón del vitral Sol de Nuestra América, en el Palacio de la Revolución.
Al dar lectura al juramento —en nombre de todos— Alina Balseiro Gutiérrez, desde su cargo de presidenta, subrayó el compromiso de lealtad a la Patria, así como de observar y hacer observar en el ejercicio de las funciones la Constitución, la Ley Electoral y demás normas que rigen el proceso electoral.

Asimismo, los integrantes de las cumplir con profesionalidad, disciplina y exigencia las actividades inherentes a los cargos que ejercen, con imparcialidad, transparencia, veracidad y la puntualidad en la información que se brinde.
El documento también señala el hecho de no emitir recomendaciones ni opiniones que puedan influir en la nominación o elección de los candidatos, ni actuar de forma tal que pueda interpretarse de ese modo.
Al hacer uso de la palabra, Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, resaltó que tras la convocatoria de elecciones generales y la designación de la Comisión Electoral Nacional realizada por el Consejo de Estado, se ha dado cumplimiento —según lo dispuesto en la ley— a la toma de posesión de sus miembros.

Subrayó que ello constituye un paso importante, “nada formal”, de gran simbolismo y trascendencia, pues los miembros de la CEN asumen la responsabilidad de organizar, dirigir, validar, el proceso a fin de cubrir los cargos en las asambleas municipales, provinciales y nacional del Poder Popular, y también en el Consejo de Estado.
Recordó que estas serán las primeras elecciones en las que no esté físicamente Fidel, “pero tanto él como Martí, nos guiarán con sus principios y la ética revolucionaria que los caracterizó”.
Al dirigirse a los integrantes de la CEN, Mari Machado precisó que a esta comisión le corresponde velar por la ética, la legalidad, la transparencia, la imparcialidad, en cada una de las etapas del proceso electoral.
Explicó que por decisión del Consejo de Estado, comisiones temporales han venido trabajando en todas las provincias y municipios para crear las bases organizativas de aseguramiento y capacitación que garanticen un entorno material y, sobre todo, humano para asegurar el desarrollo exitoso de estas elecciones.
Resaltó que el pueblo cubano tiene la convicción de contar con un sistema político y electoral propios, ajustados a nuestra historia, tradiciones y realidad sociocultural, que tiene sus antecedentes en la lucha de los patriotas por la independencia.

“Esa trayectoria también la avalan más de 40 años de institucionalidad democrática, con una asistencia masiva a las urnas, sin voto obligatorio, ni politiquería, ni demagogia”, enfatizó.
Dijo que en nuestro país los electos representan los intereses del pueblo, sin recibir a cambio ningún privilegio o beneficio personal, siempre sujetos al control popular y a rendir cuenta ante quienes lo eligieron.
En el proceso que ahora se inicia, Tomás Amarán Díaz y María Esther Bacallao Martínez se desempeñarán como vicepresidente y secretaria de la CEN, respectivamente.
Presidieron el acto las miembros del Buró Político del Partido y del Consejo de Estado, Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y Miriam Nicado García, rectora de la Universidad de Ciencias Informáticas, así como Homero Acosta, secretario del Consejo de Estado, entre otros representantes del Gobierno, el Estado, las organizaciones de masas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), el Ministerio del Interior (MININT) y otros invitados.
Texto de la intervención de la diputada Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Queridas compañeras y compañeros que integran la Comisión Electoral Nacional e invitados:
Tras la convocatoria a Elecciones Generales y la designación de la Comisión Electoral Nacional, realizada por el Consejo de Estado, hemos dado cumplimiento hoy, según lo dispuesto en la ley, a la toma de posesión de sus miembros, lo que constituye un paso importante, nada formal, de gran simbolismo y trascendencia, pues asumen ustedes la responsabilidad de organizar, dirigir y validar el proceso electoral que se celebre a fin de cubrir los cargos efectivos en las asambleas municipales, provinciales y nacional del Poder Popular y en el Consejo de Estado.
Hoy nos reunimos a escasos metros del Monumento a José Martí, en la Plaza de la Revolución, quien tanto meditó y escribió sobre la república que vendría después del triunfo de la Guerra Necesaria. También estamos muy cerca del despacho de trabajo del Comandante en Jefe, quien dirigió la Revolución que convirtió al pueblo en soberano y conductor de su propio destino.
Estas serán las primeras elecciones en las que no esté físicamente Fidel, pero tanto él como Martí nos guiarán con sus principios y la ética revolucionaria que los caracterizó.
Corresponde a esta Comisión, cuyos integrantes han firmado el acta de toma de posesión de sus cargos y el Juramento, velar por la ética, la legalidad, la transparencia e imparcialidad en cada una de las etapas del proceso electoral.
Por decisión del Consejo de Estado, comisiones temporales han venido trabajando en todas las provincias y municipios, para crear las bases organizativas, de aseguramiento y capacitación, que garanticen un entorno material y sobre todo humano que asegure el desarrollo exitoso de estas elecciones.
El pueblo cubano tiene la convicción de contar con un sistema político y electoral propios, ajustados a nuestra historia, tradiciones y realidad sociocultural, que tiene sus antecedentes en la lucha de los patriotas por la independencia de España. Fueron esos patriotas quienes elegían a sus delegados a las asambleas constituyentes en armas.
Esa trayectoria la avalan también más de 40 años de institucionalidad democrática, con una asistencia masiva a las urnas, sin voto obligatorio, ni politiquería, ni demagogia.
Nos son ajenas las campañas electorales, que no constituyen un concurso de popularidad; sino, en todo caso, un concurso de méritos, de capacidades, que asegure la calidad de los propuestos, que los electos representen con acierto los intereses del pueblo, sin recibir a cambio ningún privilegio o beneficio personal y estén sujetos siempre al control popular, obligados a rendir cuenta a quienes los eligieron.
Para mantener las conquistas y asegurar el futuro que nos hemos propuesto como nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible, nos conviene como dijera Fidel un día, un país unido, un país fuerte, un proceso sólido que inspire respeto a los enemigos de la Revolución, que vean al pueblo unido y que vean al pueblo decidido siempre a triunfar.
Inspirados en el concepto de Revolución de nuestro Comandante en Jefe, daremos inicio al Décimo Séptimo mandato de las asambleas municipales, al Décimo Tercero de las asambleas provinciales y a la Novena Legislatura de la Asamblea Nacional, y expresaremos nuestra confianza en los genuinos representantes que el pueblo eligió, quienes con su responsabilidad, preparación sensibilidad, humanismo y laboriosidad, continuarán trabajando en el Perfeccionamiento del Poder Popular, seguros de que Martí y Fidel se sentirían orgullosos de ellos.
Finalmente, a ustedes, integrantes de la Comisión Electoral Nacional queremos felicitarlos, por asumir en el día de hoy tan importante responsabilidad, ratificarles la confianza en un exitoso desempeño y hacerlo extensivo a las decenas de miles de autoridades electorales que en todo el país, serán designadas y tomarán posesión de sus cargos, próximamente.
Especialmente, un mensaje a todo nuestro pueblo y en particular a los electores: Sirva este proceso electoral como demostración genuina de democracia, de participación consciente, de unidad, de confianza en la victoria, de respaldo a la Revolución, a Fidel y a Raúl.
Muchas Gracias.






