EL VALOR DE LA VISIÓN INTEGRADORA DEL PARTIDO
Por Tubal Páez.
El perfeccionamiento del Poder Popular es el perfeccionamiento de la Revolución y del sistema político cubano, y sus resultados deben medirse principalmente por su impacto en la economía; por eso es decisivo que los temas de la eficiencia en la producción y los servicios, en su relación directa con la solución de los problemas del desarrollo y el bienestar de los cubanos, dominen las agendas de las asambleas, los consejos de administración y las comisiones permanentes de trabajo en las provincias y municipios.
En torno a esas ideas básicas han estado centrados los análisis que el Partido ha iniciado en los territorios, convocados y dirigidos por sus burós provinciales y que recientemente se han llevado a cabo en Artemisa, Mayabeque y Matanzas, para examinar la marcha del programa.

No solo se ratifica la importancia del desempeño del Partido desde las estructuras de la organización y del accionar de sus militantes, sino también del valor de su visión integradora, desde la cual solo puede examinarse el funcionamiento de los órganos locales del Poder Popular.
Elevar la coordinación, unidad e integración entre las partes que intervienen en los procesos de nuestra sociedad, es una necesidad que suele surgir a la superficie cuando se profundiza en las causas de los problemas. En uno de estos encuentros Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional, llamó a evitar cualquier confusión en conceptos tales como unidad e integralidad en la función de transformar positivamente la realidad.

El perfeccionamiento, como en todas las cosas que emprende la Revolución, enfrenta grandes, simultáneos y muy diversos desafíos, por eso debe verse, en opinión del también miembro del Buró Político, como “un proceso de pensamiento, de creatividad, de iniciativas e ideas novedosas, donde no caben las indefiniciones ni la pereza”.
Hubo intervenciones con distintos ángulos de apreciación, propuestas y exposiciones de situaciones e iniciativas, avances y obstáculos; pero predominó un consenso acerca de la necesidad de centrar el trabajo en los asuntos medulares y fortalecer la participación popular en todas las instancias.
“Cuando se evalúan los resultados de un mal funcionamiento en determinado lugar −señaló uno de los participantes− es porque no se han colocado los problemas de la gente en el centro de la atención de las administraciones, las instituciones y las organizaciones.”

Controles y fiscalizaciones más rigurosos deben caracterizar la labor de las comisiones permanente de trabajo de las asambleas provinciales y municipales del Poder Popular, con mayor impacto en la gestión de los sectores económicos.
Hacer más uso de los despachos semanales con los delegados, que propician un diálogo más frecuente entre elegidos y electores, sin esperar a las reuniones de rendición de cuenta cada seis meses, fue un reclamo coincidente.
Como un buen momento para aprovechar el ambiente de reflexión y dar sustancia a los análisis, fue señalada la consulta llevada adelante en el entorno nacional de los documentos del VII Congreso del Partido, y el hecho de que en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución se recoge el tema del perfeccionamiento del Poder Popular.
Varias intervenciones pusieron el foco de la atención en el trabajo integrado en la comunidad y en el desarrollo municipal, dado el impacto de los proyectos locales en la elevación de la calidad de vida de los cubanos, y para que coincidan cada vez más sus aspiraciones personales con las de toda la nación.
Los encuentros han contado con la participación de los miembros de los burós provinciales del Partido, los presidentes de las asambleas provinciales y municipales del Poder Popular, que en los casos de Artemisa y Mayabeque (donde se experimenta la separación de funciones) estuvieron acompañados por los jefe de los consejos de la administración; también han sido convocados los representantes de las organizaciones de masas.
Presidieron los análisis, los respectivos primeros secretarios de los comités provinciales del Partido de Artemisa, Mayabeque y Matanzas, José Valeriano, Juan Miguel García y Teresa Rojas; Ana María Mari y Míriam Brito, vicepresidenta y secretaria de la Asamblea Nacional, respectivamente, y Antonio Hernández, funcionario del Comité Central del Partido.

El mencionado perfeccionamiento, llevado adelante en la actual Legislatura de la Asamblea Nacional, es un programa de acciones agrupadas en siete objetivos generales, adoptado tras un amplio intercambio de opiniones sobre el funcionamiento del sistema de órganos del Poder Popular en el que participaron, entre otros, más de 12 000 delegados de circunscripción de todo el país.
(Fotos del autor)




