El delegado: pieza fundamental de la democracia en Cuba
Por: Rachell Cowan Canino_
Fotos: Jorge Luis Beker_
El cuestionar vacío y sin argumentos no tiene sentido, pero cuando un grupo de estudiantes de las Ciencias Pedagógicas preguntan y lo hacen con profundidad, el debate se transforma intenso y fructífero. Así fue la jornada de este miércoles en el intercambio de los profesores y diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

¿Hasta qué punto los parlamentarios cubanos asumen la iniciativa legislativa? ¿Existe alguna ley que ampare a los ciudadanos y a los delegados para no recibir maltrato en las instituciones? ¿Por qué los delegados no son acompañados por las entidades administrativas en las reuniones de rendición de cuenta?
Estas y otras interrogantes fueron aclaradas por Ariel Mantecón Ramos, presidente de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos; Yanet Hernández Pérez, directora provincial de Educación, y Jorge Luis Mazorra, estudiante de quinto año de Telecomunicaciones.

También se explicaron algunas dudas sobre el sistema político cubano, el sistema electoral y la Constitución de la República.
Entre las opiniones más interesantes y debatidas estuvo la exhortación a que el delegado tienen que dejar de ser un tramitador para convertirse en un gobernante. Este representante debe convencerse de las respuestas para poder convencer a sus electores.

Por definición del IV Congreso del Partido: “(…) La célula básica de toda la estructura del Poder Popular cubano es la circunscripción, cuya concepción y funcionamiento convergen esencialmente en la figura del Delegado y representa los aportes más legítimos y auténticos de nuestro sistema democrático”.
En la circunscripción la máxima autoridad no la tiene el Delegado elegido, sino el conjunto de todos los electores que son los que lo eligieron. Y en este hecho reside lo esencial, que convierte en real la participación de las masas en el poder estatal, que hace posible el ejercicio real por éstas, de ese poder.

Cada delegado al Poder Popular debe reunirse con las masas en su circunscripción, para rendir cuenta de su actividad. Los delegados tienen la responsabilidad de tramitar los planteamientos realizados por la población tanto en las reuniones de vecinos, como en los propios despachos que la población puede tener con ellos.
Por su parte, Yanet Hernández exhortó a los participantes pensar bien estas cuestiones y quizás formar parte de los delegados que serán elegidos en el próximo mandato.




