Concluyó Primer Taller Nacional de Trabajo Comunitario Integrado
Por: Jesús Curbelo García_
Fotos: Yasiel Peña de la Peña / ACN_

“El trabajo comunitario no puede verse de forma aislada del perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular porque de lo contrario no se constatarían los avances necesarios para la transformación de las comunidades, expresó Miriam Brito Sarroca, secretaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), durante la última etapa del Primer Taller Nacional de Trabajo Comunitario Integrado (TCI) tuvo por sede a la provincia de Las Tunas.
Aseguró que no es una tarea, es un método de trabajo que debe estar incluido en todo lo que se haga para mejorar las condiciones de vida en las comunidades y es responsabilidad de todos los factores, siendo el delegado el que lo encauza y organiza.
Acompañando a los anfitriones estuvieron los funcionarios de las asambleas provinciales y municipales del Poder Popular, delegados y promotores de la actividad provenientes de Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín.
El objetivo del trabajo comunitario es consolidar el proyecto cubano de desarrollo socialista, mediante la cohesión de esfuerzos de todos para lograr el mejor aprovechamiento de las potencialidades de la comunidad a partir de sus intereses y necesidades respetando sus tradiciones y características culturales, haciendo hincapié en valores como la cooperación y la ayuda mutua.

“Este taller es fruto de un proceso de intercambio que nació en el barrio con el objetivo de generalizar las mejores experiencias del TCI en cada territorio y culmina un ciclo que dio inicio en La Habana, con la reunión de las provincias más occidentales, continuó en Sancti Spíritus, con las del centro del país y culmina hoy en Las Tunas para la zona oriental”, expresó Roberto de Armas, jefe del Área de Información y Análisis de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), en las palabras introductorias.
“Por nosotros mismos”, que es el nombre de la experiencia tunera de muchos años de labor comunitaria, se denominó este intercambio de experiencias de la zona oriental del país y nada más cercano a la realidad del quehacer de los delegados del Poder Popular que los proyectos que aúnan voluntades en función del bien público.
Una experiencia única la pudieron constatar los participantes en el taller al visitar la Circunscripción 26, del Consejo Popular La Yaya, en el extremo más norteño del llamado Balcón del Oriente Cubano, en un escenario de cañaverales y potreros golpeados por una sequía que es ya común en esa región.
En esta zona de casi 800 habitantes ‒ya electrificada, la vida gira en torno a la bodega, el consultorio médico de la familia, la unidad gastronómica y la escuela primaria‒, la realidad superó cualquier expectativa y un mar de pueblo dando vivas a la Revolución esperaba a los visitantes en la calle engalanada con banderas multicolores.
Los patios fueron convertidos en lugares de exposición de trabajos artesanales y sitios de acogida a los recién llegados, mientras que el único local social de la comunidad se convirtió en salón de análisis e intercambios de experiencias y se homenajeó al Comandante Fidel Castro.

Con anterioridad se produjeron las intervenciones en torno a los proyectos integradores “Andando por cuenta propia”, de Guantánamo; “Empinando los sueños”, de Santiago de Cuba; “Valle Grande se transforma con el quehacer”, de Granma; “Revolución”, de Holguín, y “Por nosotros mismos”, de los anfitriones.
En su intervención, Miriam Brito Sarroca explicó que en el TCI queda plasmada la necesidad de cambiar todo lo que deba ser cambiado, tal y como lo expresara Fidel en su concepto de Revolución, firmado por la mayoría del pueblo cubano y debe ser visto como un método de trabajo.
Afirmó, además, que estos talleres son también una forma de capacitación y si logramos unir a la comunidad a partir de un diagnóstico se pueden hacer los cambios necesarios utilizando de forma sistemática el control de las acciones emprendidas y su evaluación para constatar los avances.
Los secretarios de las asambleas provinciales informaron sobre los resultados del Trabajo Comunitario Integrado en sus respectivos territorios.
Al hacer las valoraciones correspondientes a este proceso nacional, que culminó con el encuentro tunero, que tuvo sus antecedentes en la regiones occidental y central, la secretaria de la ANPP afirmó que este primer taller cumplió con las expectativas, fue representativo de la labor comunitaria que se desarrolla en todo el país y sirve de estimulo para los que se entregan a esta labor.
En las conclusiones del encuentro, Ariel Santana Santisteban, primer secretario del Partido en Las Tunas, la provincia de una amplia experiencia en el trabajo comunitario, explicó la estrategia que se desarrolla en el territorio, el cual asume el TCI como un compromiso, al que se le dedica tiempo e implica a todos los factores.
Señaló también que sirve para preparar e identificar a los cuadros con los problemas de las comunidades y la solución de los mismos a partir de los recursos propios, donde el delegado tiene funciones políticas y son las direcciones administrativas las que deben solucionar los problemas materiales.
La solución que encontremos es la obra de la Revolución, y Las Tunas siempre estará abierta para compartir con todas las provincias del país sus experiencias y recibir las buenas ideas de los demás, agregó.
A la par de los debates teóricos y con la colaboración de los medios de comunicación provinciales y nacionales, especialistas de los Joven Club de Computación y de ETECSA, cerca de 60 000 internautas participaron de los momentos más sobresalientes del plenario, pues el evento se transmitió en vivo a través de internet con audio y video en tiempo real.




